miércoles, 21 de mayo de 2008

Un cubierto para cada circunstancia

De: Vanessa
Asunto: Re: Encuesta...
Fecha: 19 de mayo de 2008 08:56:43 GMT+02:00
Para: contact@gourmet-image.com

Buenos días Carmen. La paella es un plato que, tradicionalmente, se come en la propia paella. En este caso, se come con cuchara de madera de boj. Un tipo de madera sin astillas y muy densa, que no empapa aceite y que es suave al introducirla en la boca.

No obstante, en el caso de comer la paella en plato de porcelana, los cubiertos utilizados son los cubiertos normales de acero, el cuchillo y el tenedor.

Nunca me ha tocado que para comer una paella de pescado me pongan pala y tenedor de pescado


Saludos.

domingo, 18 de mayo de 2008

Seguimos comiendo paella

De: pablo13754
Asunto: ¿Con qué se come una paella?
Fecha: 17 de mayo de 2008 20:40:05 GMT+02:00
Para: contact@gourmet-image.com

Creo que son cubiertos de madera -de naranjo mejor,yo los utilizo siempre que hago paella-pues supongo que es el árbol más próximo al pueblo llano. El metal era para algunos pocos.
Un saludo.
Pablo Castillo

miércoles, 14 de mayo de 2008

Primeras respuestas para chuparse los dedos

De: mirengo
Asunto: encuesta.
Fecha: 14 de mayo de 2008 20:38:46 GMT+02:00
Para: contact@gourmet-image.com

Creo que se comerá con cuchara de madera porque era un plato antiguo y de clases más bien humildes. Es decir, nada de cubiertos de plata. Que el acero inoxidable no se daba por entonces. Y, con cuchara. Que es más cómodo. Menos los tropiezos, claro. Que las cabezas de las cigalas, bien rechupeteadas, son un gustazo.

Mirentxu

viernes, 9 de mayo de 2008

De píxeles y ángeles II

Presentación del libro "Entre sombras. Fotografías en la Fundación Museo Jorge Oteiza". © Juan Pablo Huercanos, subdirector del museo. De izquierda a derecha: Xavier Landa; Juan Ramón Corpas, Consejero de Cultura del Gobierno de Navarra; Gregorio Díaz Ereño, director del Museo Jorge Oteiza; Luis Azanza; Carlos Cánovas y Clemente Bernard.


Cazadores cazados y sus sombras.

La terraza del Museo Jorge Oteiza, en Alzuza, es una buena atalaya para el observador. Cuenta Landa que, desde una de sus ventanas, cuando era su casa, Oteiza descubrió a una persona cazando pajaricos. Inmediatamente sacó una de sus históricas pistolas y le pegó un susto de muerte, mientras le gritaba, "¡cazador cazado!".



Presentación del libro "Entre sombras. Fotografías en la Fundación Museo Jorge Oteiza". © Juan Pablo Huercanos, subdirector del museo. De izquierda a derecha: el pintor Pello Salaberri junto a la conservadora del museo y a Xavier Landa y Carmen García Romero. Al fondo, el pintor Javier Balda.


Otras miradas.

jueves, 8 de mayo de 2008

De píxeles y ángeles I

Ciudad despierta © Xavier Landa en colaboración con Jorge Oteiza/gourmet-image

No es resaca lo que me impidió publicar ayer el post sobre la presentación del libro de la Fundación-Museo Jorge Oteiza. Es que prácticamente no tengo palabras. Y no las tengo porque lo que se presentaba era la obra de cinco fotógrafos: su mirada sobre la interacción del mundo de Oteiza dentro del contenedor creado por Oiza. Y en esto, lo que manda es la imagen. Si a caso, podíamos haber escuchado a los fotógrafos...

El libro era un acto más dentro del programa conmemorativo de los cinco años de museo y del centenario del nacimiento del escultor de Orio.

Antes de comerme los canapés, saqué la obra de su aséptico preservativo de celofán. Y, como hacía Oteiza, la hojeé de atrás para adelante: entrando directamente en el siglo XXI y retrocediendo hasta el XIX.

Xavier Landa, nuestro jefe de Fotografía de gourmet-image convivió durante años con Oteiza en su casa de Alzuza. "Demasiado tarde" dijo este último cuando le conoció, "ya no me queda casi tiempo". Pero de su estrecha colaboración salió el Libro de los Plagios y un reconocimiento tranquilizador: por fin un fotógrafo que entendía su obra y la sabía plasmar en papel, recuperando su volumen y sentido.

Oteiza, como todo genio, se sentía incomprendido. ¿Tendrán que pasar otros cien años para que entiendan al fotógrafo?...

© Carmen García Romero

Ficha técnica de 'Entre sombras'
Autores: Luis Azanza, Clemente Bernard, Carlos Cánovas, Koldo Chamorro y Xavier Landa.
Proyecto: Fundación Museo Jorge Oteiza.
Comisariado Proyecto y Edición: Carlos Cánovas.
Páginas: 160
PVP: 25 €
ISBN: 978-84-935542-7-9

viernes, 2 de mayo de 2008

El día de la danza

Danzaris en Irurita © Xavier Landa/gourmet-image

En un lugar del valle del Baztan de cuyo nombre sí quiero acordarme, Irurita, como se viene haciendo desde hace más de treinta años, ayer se celebró el Día del danzari txiki.

Dos días antes, el Día Internacional de la Danza llenó teatros y escenarios de todo el mundo.

Volviendo a la localidad de ochocientos habitantes, los que ya peinan canas decían que el programa no había variado en treinta años.

En una entrevista que le hicimos para el especial Fin de Año 2006 del Dominical (Grupo Z), Lucía Lacarra, primera bailarina en Alemania, nos recordaba que la danza vasca ha aportado dos pasos muy conocidos al ballet clásico. Lacarra apuesta por una danza viva, en donde todos los estilos son bien recibidos. Pero, también insiste en que hay que mantener la clásica en su estado puro -lo mismo que en las bibliotecas mantenemos nuestras joyas de la Literatura-, para no perder de vista las fuentes, el origen de nuestra cultura.